viernes, 22 de enero de 2016

entrevista a la sobrina nieta de Evita.

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ENTREVISTA

Cristina Alvarez Rodríguez, sobrina nieta de Evita

"Los Duarte llevan mucho dolor y horror a cuestas"
Es arquitecta e hija de una de las dos únicas hermanas de Eva Perón que aún viven: Blanca, de 84 años. Cristina preside el Museo Evita, de cuya organización fue pieza fundamental.

¿Cree que físicamente se parece a Eva?
- No... sí, soy rubia, pero no. En nuestra familia la más parecida a Eva era Elisa, una de sus hermanas... sí, soy de piel muy blanca, como Eva.
Ella era muy chiquita...
- No, no... no crean. Medía 1,70, pero claro, al lado de Perón, que era alto, ella se empequeñecía.
¿Qué queda en Los Toldos de la familia Duarte?
- Parientes, ninguno. Tampoco en Junín, lugar al que los Duarte estuvieron muy relacionados. Además, el apellido Duarte se fue consumiendo porque primaban las mujeres... Eva sólo tuvo un hermano varón: Juan.
¿Se suicidó Juan Duarte o lo mataron?
- En la familia existe el convencimiento de que lo mataron, aunque nunca pudimos saber la causa ni quiénes.
La Libertadora investigó el caso.
- Sí. Yo leí toda esa investigación que tenía una única dirección: acusar a Perón de la muerte de Juan, pero tampoco lo pudieron lograr.
¿Qué creen ustedes que pasó?
- Creemos que lo asesinaron, pero no sabemos la causa. Nos inclinamos a pensar que fue blanco de cierto sector de la Policía Federal que dirigía el general Gamboa... pasaron cosas tan horribles con esa muerte.
¿Se refiere al corte de la cabeza de Juan Duarte que hizo la Libertadora? Un reciente libro sobre él habla del caso...
- ¡Fue terrible! Es una historia de una crueldad que en nuestra familia es... es angustiante. Violentaron el cadáver de Eva... ultrajaron el cadáver de Juan... cuando uno conoce todo eso se explica lo que pasó después con la dictadura de Videla. ¡Un horror! ¡Hablar de este tema es... es un horror! ¡De chiquita estoy con ese tema a cuestas!
Pero hay que hablarlo... quizás por aquello de "nunca más".
- Por supuesto, pero nuestra familia ha sufrido tanto, tanto con lo de Juan, con lo de Eva que... sí, al cadáver de Juan, miembros de la comisión de la mal llamada Libertadora que investigó su muerte, le cortaron la cabeza y la mostraron en el Congreso, donde funcionaba la comisión. Incluso llamaron a declarar a gente relacionada con Juan, y les mostraban la cabeza en una bandeja.
- ¿Es cierto que se la mostraron a Fany Navarro?
- Sí.... ella enloqueció. Murió en la década del '70 trastornada por ese tema. Había sido novia de Juan, igual que Elina Colomer. Ambas eran artistas y tuvieron que declarar con la cabeza de Juan enfrente... la historia de los Duarte es una historia de mucho dolor, de mucha persecución. En el '55, el conjunto de la familia tuvo que exiliarse en Chile, un exilio lidera Juana, mi bisabuela, y Elisa, Herminda y mi abuela Blanca, todas hermanas de Eva. Y con ellas iban los cuatro hijos de Blanca... chiquitos... mi papá tenía 13 años... Bartolini, esposo de Herminda, preso en la Penitenciaría Nacional. En Chile, la familia fue ayudada por los Hermanos Franciscanos... Eva había estado muy relacionada con esa orden.
¿Cuántas hermanas de Eva viven?
- Dos: mi abuela, Blanca, con 93 años y Herminda, con 84. Elisa Murió en el '67. Y la única de las cuatro hermanas Duarte que tuvo hijos fue Blanca, el mayor de los cuales, Justo, es mi papá... tenía once años cuando murió Eva... él la conoció.
¿Cuando inicia la reconstrucción de su familia?
- En la adolescencia, con el retorno de la democracia. Como familia, veníamos de tiempos de mucho temor, algo que en alguna medida nos decía "mejor no hablar de ciertas cosas..."
¿Qué era para una adolescente ser pariente directa de Eva?
- Muchas cosas. Nunca oculté ser pariente de Evita, ni siquiera en los días de dictadura... recibí muchas agresiones en la escuela, tanto en la pública como en la privada, fue duro... pero un día me metí en la biblioteca de mi abuelo por parte materna, un hombre de FORJA y que había sido decano de Odontología en el segundo gobierno de Perón... tenía una biblioteca inmensa, muy rica en temas de política, historia y a los nietos siempre nos estimulaba a leer... "Hay que leer todo", nos decía, y ahí comencé a leer libros a favor y en contra de Evita... "La mujer del Látigo", "La aventurera militante", de Sebreli... Me daba bronca lo que decían de Eva... de mi bisabuela, o sea la madre de Eva, Juana. En fin, así me fui metiendo... desde todo eso que aprendí en esa biblioteca me surgió el blindaje para defenderme en la escuela cuando me atacaban por ser sobrina nieta de Eva.
¿Cómo se vive Eva en la vida de ustedes?
- Es una pregunta interesante porque... porque en nuestra familia la imagen de Evita no es la imagen oficial de Evita... las generaciones más jóvenes estamos inculcados en una imagen muy de entrecasa de Evita, muy de cuando mi madre, mis tías, vivían sin que Evita fuera famosa. Mi mamá no habla de "Evita", habla de "mi hermana menor".
Dice Marysa Navarro, autora de una buena biografía sobre Eva -y también se refiere al tema Tomás Eloy Martínez en sus investigaciones sobre Evita- que a los Duarte siempre les quedó la impresión de que ante el cáncer Eva se había descuidado.
- Ese es un tema recurrente entre mi mamá y la hermana de Eva viva... mi mamá aún hoy dice: "¿Por qué no te cuidaste, Eva, por qué?" y... y la reta y reta... "¡Siempre hiciste lo que querías, siempre... cabeza dura!" Y luego llora... El recuerdo de lo que sufrió Eva es una entidad muy fuerte en mi familia.
- ¿Cuánto de Eva es de los Duarte?
- Nos excede... fue un ser de tal dimensión que escapa a la familia. En todo caso, y lejos de toda demagogia, además lo avala la historia. La familia de Evita la integran todos los que la amaron... y son millones. Una vez, precisamente en Río Negro, en Mainqué, una viejita se me acercó, me abrazó llorando: "Yo la conocí... yo la vi pasar en un tren...yo la vi". Fue conmovedor. Para esa mujer, Eva es parte de su familia.
- ¿Qué dato, qué perfil de los tantos que ofrece su vida, la atrapa?
- No sé... la reflexiono como integridad, pero una faceta que me atrapó cuando comencé a seguirla recogiendo testimonios, leyendo, consiste en cómo Eva fue invadiendo ese coto cerrado, ese mundo de hombres, que era la política... desde esa perspectiva fractura toda una cultura. ¡Ese es un perfil apasionante!
¿Cómo ve a la sociedad argentina plantada ante Evita?
- Un amor intenso por un lado y un odio que seguramente va cediendo espacio. Es un odio que me causa dolor porque en muchos casos ese odio está fundado en el desconocimiento. Me asombra el grado de superficialidad con que hemos actuado al juzgarla. Hay hechos que son realmente neuróticos. Un caso emblemático de esto es el caso del voto femenino. Las mujeres que habían luchado por ese derecho... Julieta Lanteri, Carolina Musill, Victoria Ocampo, Alicia Moreau, entre otras, cuando en el '46 Perón pone en su plataforma electoral el voto femenino como objetivo y luego ya en el gobierno el peronismo saca la ley, ellas dijeron "ahora no queremos votar". Eran antiperonistas, no les gustaba que en medio de esa decisión estuviera Eva y entonces renegaron de lo que buscaban... ¡hay mucho, pero mucho odio interfiriendo en la imagen de Eva!
- ¿La ve femenina a Eva?
- Absolutamente.
Hay autores -Sebreli entre otros- que ven en ella una conservadora en su concepción sobre el rol del hombre, o sea que lo jerarquiza como factor de mando excluyente.
- De haber sido así, Eva no hubiese logrado ocupar los lugares que ocupó.... porque el hombre no estaba preparado para Eva ni para las mujeres como ella. Esto es lo glorioso de Eva: encarna una revolución en el rol de la mujer en la Argentina... las socialistas habían dado una batalla hermosa en favor de las mujeres, pero esa batalla la daban las escogidas, fundamentalmente mujeres intelectualmente muy sólidas. Evita se mete con la mujer desde un ángulo más sencillo... "Abrí tu casa, abrí tu living, abrite a la vida... andá a la fábrica orgullosa de tu condición de mujer, andá a estudiar orgullosa de tu condición de mujer..." La veo femenina incluso en su cuidado, en su estilo de hacer política, donde no copia a los hombres... lo que no era Eva era ser feminista... nunca adelante del hombre ni detrás: al lado. Su obra es profundamente vinculada a la mujer: escuela de enfermería, hogares de tránsito para madres solteras, ley de voto femenino, unidades básicas para mujeres donde se atienden sus problemas, hogar de la empleada...
Suele señalarse que Evita tenía un concepto de clase social muy firme y que, en consecuencia, de haber vivido más años seguramente hubiera colisionado con Perón en cuanto al carácter y contenidos del peronismo. ¿Cuál es su opinión?
- Hay incluso una mirada desde el mismo peronismo de los '70, que reflexiona en esos términos. Yo creo que no hay nada de eso, sino que se potenciaron mutuamente. Y si se acepta que Perón le dio un lugar en la historia, debe admitirse que se llevaban bien desde lo ideológico.
¿Tuvo un discurso violento?
- Fue un discurso de combate, sí, sí... duro cuando sentía que tenía que ser duro. Ella hablaba de los oligarcas de "adentro y de afuera", y para ese sector el discurso de ella era violento... oligarca podía ser no solamente un opositor al peronismo, sino un peronista de corazón endurecido. Pero a todo este discurso hay que referenciarlo con la tarea en la que estaba metido el peronismo: la inclusión de millones de seres a una vida más digna... inclusión de la "patria sumergida" en términos de Scalabrini Ortiz. Y bueno... no se encara una tarea de esa naturaleza hablando desde la tibieza... se estaba tras un objetivo que no estaba dado, había que tomarlo... sí, sí, Eva tenía un profundo concepto de clase y de entrega hacia los que nada poseían. Y peleó con vehemencia para que esos argentinos tuvieran derecho a soñar y lograr una vida más digna.
- ¿Perón estaba enamorado de Eva?
- Sí, yo creo que sí... no al estilo de Susanita de Quino, a quien adoro. Hubo un flechazo muy fuerte entre ellos... la carta que él le escribe tres días antes del 17 de octubre, diciéndole que pedirá el retiro y se irán a vivir juntos al campo, en Chubut, carta que escribe estando preso en Martín García, es... es una carta de una persona muy enamorada...