martes, 7 de febrero de 2017

MAPUCHES-PUEBLO ORIGINARIO




Apartar al indio
de la historia es desdeñar nuestra
tradición y renegar de nuestO
nombre de “americanos”; y
esto es lo que hemos hecho
desde los tiempos de Colón,
primero en nombre de Dios
Nuestro Señor, después en
nombre del Rey y por último,
en nombre de la Patria

(Adán Quiroga)




Cuando los conquistadores hispanos llegaron al sur del continente en el siglo XVI, encontraron una ' numerosa población -alrededor de un millón de personas-, que se autodenominaban "Mapuches".
Desde siempre el Pueblo Mapuche vivió en LOF (Comunidad), con su propia estructura social
Tanto la montaña como el bosque, el lago, la meseta o el río; fueron siempre su paisaje vivenciado. Es el lugar donde han nacido y fueron criados. 
 En su cultura no existe el concepto de propiedad ni de acumulación de riquezas materiales. 
 La vital relación del mapuche con la tierra, no sólo abarca el ámbito de subsistencia material, también encuentra allí su expresión espiritual, su cosmovisión, la forma en que representa al mundo, y su relación con las fuerzas sobrenaturales. Esta relación con su territorio explica su voluntad de independencia, que no en vano mantuvieron durante tres siglos y medio, luchando sin tregua por la libertad.

"...“Es necesario ir directamente a buscar al indio en su guarida, para someterlo o expulsarlo (...) Este puñado de salvajes (...) destruyen nuestra principal riqueza y nos impiden ocupar definitivamente, en nombre de la ley del progreso y de nuestra propia seguridad, los territorios más ricos y fértiles de la República”.

declaración del general Julio A. Roca, entonces Ministro de Guerra, frente al Congreso de la Nación:

Luego del proceso llevado a cabo por el Ejército Argentino durante el siglo XIX, mal denominado “conquista del desierto”,.......
y que apuntó al exterminio, liso y llano, de los Pueblos Indígenas que habitaban las extensas llanuras patagónicas, se produjo como consecuencia adicional, una suerte de “devastación cultural” en los hermanos indígenas sobrevivientes de aquella campaña. Tal vez la más cruel de las “gestas patrióticas” que se han conocido en la historia.   
Y, a pesar de las innumerables consecuencias que ese intento de 
desintegración cultural  gestó en su proceso histórico, el mal que en forma más directa e inmediata padecieron los indígenas de esta región a lo largo del ultimo siglo, aparece con la  forma del arrebato gradual de los territorios que aún quedaban en su poder. 
 A partir de la “conquista” se ha ido despojando gradualmente de su territorio de origen a las familias que aún conservaban algo de su tierra y de sus costumbres. 
Se realizó,  principalmente por medios violentos, configurando una verdadera usurpación. Mediante vías de hecho, de los militares primero y de los comerciantes o “mercachifles” después, con la connivencia de funcionarios o de personal policial. Se utilizaron todos los medios previstos en el art. 181 del C. Penal, tales como violencia, engaño, abuso de confianza o clandestinidad, para desapropiar a los indígenas de la 
poca tierra que aún quedaba en sus manos. 
.La recuperación de dichos territorios por parte de sus verdaderos dueños aparece hoy como un primer paso en la reconstrucción de esa cultura ancestral.- 


















En esa particular región del país, que involucra las provincias de Rio Negro, Neuquén y Chubut, el proceso de esa conquista ha llegado acompañado de un peso destructivo orientado específicamente hacia lo cultural. 

A pesar de la enorme extensión, hay pocas comunidades indígenas reconocidas.las llamadas "reservas" En Neuquen 42, en Rio Negro, solo 11. Pero se número no representa en absoluto a la enorme cantidad de hermanos “Mapuche” (gente de la Tierra) dispersos a lo largo del territorio y que no forman parte de esas llamadas “reservas”. 
Con el advenimiento de la democracia en Argentina  algunas comunidades indígenas resolvieron estructurarse y han ido conformando organizaciones, tanto en las ciudades como en las zonas rurales. Así es como en 1984 surgen el C.A.I. (Consejo Asesor Indígena) y el Centro Mapuche Bariloche. Luego aparecen los Centros Mapuche de Fisk`ay 
Menuco (en Gral. Roca), Mongeley Mamuil (Viedma), Los Menucos, Coli Mahuída (en Sierra Colorada), Catriel y Arroyo los Berros. 
A fines del año 1997 se produjo en Bariloche el  encuentro de los grupos  que viajarían a Buenos Aires en el marco de las llamadas “Jornadas del PPI” (Proceso de Participación Indígena) . destinadas a establecer los criterios de los Pueblos Indígenas en torno a la futura reglamentación del art. 75 inc. 17 de la Constitución Nacional que involucra la nueva normativa en materia de derecho indígena. 
En aquella instancia comprendieron que podían obtener mejores resultados a sus situaciones conflictivas como el tema de sus territorios y su rerlación con los Estados, tanto provincial como nacional, aunando sus esfuerzos en la recuperación de sus tierras y su cultura.
También aparece como una necesidad de la propia sociedad “blanca” que podrá ver que, a través del reconocimiento de los derechos que hoy día corresponden a los Pueblos originarios sobre su territorio comunitario, existirá una suerte de salvaguarda contra el avance de los especuladores inmobiliarios que intentan obtener grandes 
réditos, promoviendo las ventas y entregas de las tierras fiscales nacionales y provinciales a millonarios e intereses extranjeros, perdiendo el país la última “joya de la abuela” que aún quedaba en sus manos. 

 El texto del artículo 75, inciso 17, de la Constitución Nacional, aprobado en 1994, dice:

"Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.

Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible, ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones."


Clarito como el agua que corre por los ríos que cruzan la Patagonia, proveniente del deshielo de las cumbres cordilleranas. Aguas transparentes que dejan ver la silueta de los peces y los perfiles de las rocas asentadas en el fondo. 

























América Latina hoy toma un cuerpo de fenómeno cultural que desde distintas perspectivas se denomina “despertar indígena” y que podemos esquematizar como la lucha de los pueblos autóctonos basada en la afirmación de su identidad y su cultura, entre ellos los Mapuche.

-.-En 1994, el Estado Argentino adoptó el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales N° 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) con el cual se compromete a reconocer constitucionalmente “la pre existencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos” así como el carácter “pluricultural y multiétnico de su sociedad”.

-.-En 2006, por primera vez en la Patagonia, un juez de la provincia de Rio Negro dictó una sentencia que reconoce el “derecho ancestral” a la tierra.

-.-El 14 de septiembre del 2007, después de 22 años de espera, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó en New York la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, en el que se reconoce el derecho a la “autonomía o al autogobierno”, al control y posesión colectivos del propio territorio y de los recursos naturales, y derecho a la preservación de su cultura y tradiciones.

Sin embargo, hoy, como ayer, la Conquista de la Patagonia avanza según la vieja lógica occidental del máximo beneficio, vía la explotación de los recursos naturales -reservas hídricas, minerales, petroleras- y toda la biodiversidad características de las inmensas superficies de esta región.

Los Mapuce -Gente de la tierra - son un Pueblo Originario de la Patagonia, depositario de una cultura oral muy antigua, para quienes el territorio no es un ‘atributo’ sino un elemento constitutivo de su identidad. 
En este sentido, luchan para que el Estado Argentino respete la Constitución Nacional de 1994 que “(…) garantiza la posesión de las tierras que [los pueblos originarios del país] tradicionalmente ocupan…”.

¿Qué lazos unen a las personas que pertenecen a un mismo Pueblo, a una Nación?, ¿Cómo buscar su propia autonomía? ¿Cómo hacer valer el derecho ancestral a la tierra?  Es esta una reflexión sobre conceptos fundamentales “igualdad” y “propiedad privada”, vertidos en “nuestra” Declaración Universal de los Derechos del Hombre.